Guía de inteligencia artificial

Cómo elegir un primer caso de IA para marketing

Un primer proyecto de IA resulta más fácil de evaluar cuando parte de una tarea concreta. La herramienta se elige después de entender el trabajo y el resultado esperado.

Por el equipo de iFlowLeadActualizado: noviembre de 20266 min de lectura

En esta lectura: Elegí una tarea acotada, definí entradas y resultados, revisá qué información se puede utilizar y compará la prueba con el proceso actual. La calidad y la revisión humana forman parte de la evaluación.

1. Partí del trabajo que ya existe

Observá qué tareas realiza tu equipo de marketing y ventas de manera frecuente. Preparar un resumen, ordenar información o desarrollar una primera versión de contenido pueden ser puntos de partida para explorar.

Describí cómo se hace hoy: quién interviene, de dónde sale la información, cuánto trabajo de revisión requiere y para qué se usa el resultado. Ese mapa evita elegir una herramienta sin una necesidad definida.

2. Elegí una prueba que se pueda evaluar

Una prueba inicial debería tener un alcance comprensible y un resultado que el equipo pueda revisar. Priorizá la claridad del proceso antes de ampliar la cantidad de tareas involucradas.

PreguntaQué permite definir
¿Qué tarea queremos mejorar?El alcance de la prueba.
¿Qué resultado esperamos?Un criterio de calidad.
¿Quién revisa?La responsabilidad de validación.
¿Con qué lo comparamos?La referencia del proceso actual.

3. Definí qué información se puede utilizar

Antes de cargar información en una herramienta, revisá las políticas de tu organización y las condiciones del servicio elegido. Distintas configuraciones pueden tener implicancias diferentes para el acceso y el tratamiento de los datos.

Documentá las fuentes, los datos permitidos y las personas responsables. Si la tarea se puede probar con información pública o ejemplos preparados para ese fin, evaluá esa alternativa para el piloto.

4. Establecé criterios de calidad

Un resultado rápido puede requerir correcciones importantes. Por eso conviene evaluar utilidad, exactitud, consistencia con la marca y tiempo de revisión, además del tiempo de generación.

El responsable de la tarea debe poder explicar qué hace que una respuesta sea aceptable. En contenido publicitario, por ejemplo, eso puede incluir que las afirmaciones sean verificables y que el mensaje respete la propuesta de la empresa.

Ejemplo de piloto: preparar un primer borrador de un resumen de campaña con datos autorizados y compararlo con el informe habitual. Es una propuesta ilustrativa, no un caso de cliente.

5. Decidí qué ampliar y qué ajustar

Compará la prueba con el proceso de partida. Registrá qué aportó, dónde falló y qué parte del trabajo sigue dependiendo del equipo. La decisión puede ser ampliar el uso, ajustar el flujo o elegir otra tarea.

Cuando la prueba aporta valor, documentá el procedimiento y capacitá a las personas que lo van a utilizar. La adopción requiere que puedan revisar el resultado y reconocer sus límites.

Una prueba bien definida tiene

  • Una tarea y una persona responsable.
  • Información autorizada y fuentes identificadas.
  • Un resultado esperado y criterios de revisión.
  • Una referencia para comparar calidad y esfuerzo.
  • Una decisión sobre el siguiente paso.

De la lectura a tu contexto.

Si querés revisar cómo se aplica a tu negocio, podemos conversar sobre tu objetivo y el punto de partida de tu equipo.

Conocer la asesoría en IA

Este recurso propone criterios generales de trabajo. La estrategia se adapta a la oferta, el equipo y las condiciones de cada negocio.